Recetas sin horizontes

CREMA DE CALABAZA CON JENGIBRE Y CÚRCUMA

Me encantan las cremas, y al ser temporada y tan versátil  esta crema de calabaza vegan con jengibre y cúrcuma, es la protagonista de hoy.

Quería darle un toque fresco y picante y le añadí jengibre, que junto a la cúrcuma es un excelente antibacteriano, muy favorable para tanto constipado que nos rodea últimamente.

Para los que nos gusta una alimentación saludable y/o vegana o vegetariana, la calabaza es excelente. Entre otras propiedades es muy ligera y con gran contenido en agua, favorable para dietas. Ayuda a prevenir el estreñimiento y es muy antioxidante y rica en caroteno, licopeno y vitamina C.

Es una receta muy sencilla de hacer, pero con el romero, la albahaca, la cúrcuma y la ajedrea, se convierte en una comida digestiva y sabrosa con un toque muy especial.

He realizado la receta aprovechando la misma calabaza como cuenco, pero si no os queréis complicar (se tarda un rato en vaciarla bien, sin romperla) podéis saltaros los pasos hasta el punto 6. He añadido bebida de avena a la crema para darle un toque más suave y cremoso, pero si queréis con el líquido de cocción de la calabaza es suficiente. Yo las pipas de la calabaza no las tiro ya que tostadas están muy ricas.

La cúrcuma pierde sus propiedades con el calor, si deseamos conservar los curcuminoides añadir siempre antes de servir junto con pimienta negra que los potencia

CREMA DE CALABAZA VEGAN CON JENGIBRE Y CÚRCUMA

Raciones Ι 2

INGREDIENTES

PREPARACIÓN

  1. Quitar las semillas.
  2. Corta ligeramente la base de la calabaza para estabilizarla y que quede plana.
  3. Hacer muchos cortes en el interior de la calabaza para poder quitar mejor la pulpa.
  4. Hervir agua y escaldar la calabaza para reblandecer y poder terminar de vaciarla.
  5. Una vez vaciada mojar con agua fría para impedir que el propio calor la siga reblandeciendo.
  6. Pelar los dos ajos y el jengibre, cortar el puerro y la cebolla a trozos medianos.
  7. Calentar el wok o la olla, y añadir dos cucharadas de aceite.
  8. Cuando el aceite esté caliente, añade la calabaza, el puerro, cebolla, jengibre y los dos  ajos y rehogar hasta que los ingredientes estén doraditos y la cebolla transparente.
  9. Cuando esté todo dorado añadir las dos hojas de albahaca, ramita de romero, cucharadita de ajedrea, hoja de laurel, y caldo de verduras hasta cubrir los ingredientes. Dejar hervir.
  10. Cuando la calabaza esté tierna retirar la ramita de romero y añadir solo los ingredientes, sin el líquido de cocción en la picadora o procesador de alimentos.
  11. Picar con la batidora de mano o el procesador de alimentos, e ir añadiendo la bebida de avena (si quieres un toque más cremoso) o el líquido de hervir mientras se tritura, para que quede más o menos espesa, hasta obtener una crema muy fina.

Terminar y decorar el plato

  1. Picar muy finas las dos hojas restantes de albahaca, el cebollino o perejil y añadir sobre la crema.
  2. Añadir la cúrcuma en polvo al gusto y la pimienta (recuerda que la pimienta activa las propiedades de la cúrcuma)
  3. También le podéis añadir levadura nutricional, da un sabor a queso muy suave y un toque cremoso.
  4. Para darle un toque crujiente a la crema, le podéis añadir trozos de papadum, e incluso trozos de nachos de maíz.

La ajedrea es un antibiótico natural, que se utiliza para la conservación de alimentos, es una planta que ayuda en las digestiones y es carminativa

¿Os ha gustado la receta? espero que sí. Ya sabéis que para cualquier duda o sugerencia podéis dejarme un comentario aquí, en facebook o en Instagram.